*Por Renata Bastidas , estudiante de periodismo de la Universidad de la Frontera.

Fue histórico. Una masiva columna de mujeres, niñas, niños y hombres marcharon la tarde del viernes ocho de marzo por las calles céntricas de Temuco en el marco de la Huelga General Feminista para conmemorar el Día Internacional de la Mujer.

La histórica jornada fue tema a nivel nacional al día siguiente. Portadas de medios nacionales e internacionales, más allá de sus líneas editoriales, relataron la importancia de esta marcha como un hito que quedará en la historia. Sin embargo, el diario regional consideró más importante resaltar que una de las avenidas principales seguirá cerrada y además adjuntar una imagen de mujeres pertenecientes a Fuerzas Especiales de Carabineros con la noticia que da cuenta de cómo conmemoraron su día. Pero no así resaltaron la noticia más importante: las más de 15 mil mujeres que salieron a las calles, donde incluso el medio reduce la cifra y afirma que fueron 7 mil.

El Diario Austral, como medio de comunicación, debe desempeñar un papel fundamental en la mejora del conocimiento que poseen los miembros de nuestra sociedad sobre lo que acontece en la región y sobretodo en los cambios culturales que están ocurriendo. Por lo que poner la noticia más contingente del día en la parte inferior de la portada y otorgarle la mitad de una plana con un texto de cinco párrafos a una temática masiva que urge por ser socializada, es realizar este papel de manera deficiente.

Esta marcha, heterogénea en su forma y homogénea en sus objetivos, no hizo más que consolidar el cambio cultural en nuestro país de la mano de la revolución de las mujeres. Cambio cultural al que también se le suma el reconocimiento de la amplitud de las diversidades sexuales y la pérdida de la religiosidad en la sociedad chilena.

Me imagino que no alcanzaron a dimensionar lo potente que es para la región que Temuco haya sido remecido por quince mil personas, quienes organizadas por la Asamblea de Mujeres del Gulumapu, consolidaron un movimiento que tomó fuerza con la gran revuelta en las instituciones académicas de la educación superior el año pasado, siendo un fenómeno inaudito e histórico.

Sin duda esto refleja uno de los grandes problemas de fondo para este medio de comunicación: la poca conexión con los cambios culturales que se toman las calles. Porque no creo y espero que no sea intencional la invisibilización que se le ha dado a las luchas estudiantiles, de los pueblos y ahora a la de las mujeres. Sino que no fueron capaces de ver que la organización de las mujeres en un territorio que tiene latente la militarización, la represión de fuerzas armadas y los montaje policiales, no es una moda o una mera ola de un movimiento pasajero.

Los medios de comunicación son agentes socializadores de la realidad y la tarde de este ocho de marzo la ciudad tembló con la fuerza de la  mujer trabajadora, la mujer de población, mapuche, inmigrante y estudiante, haciendo sentir que la lucha por la emancipación de las mujeres está más viva, que llegó para quedarse y va por más.  Es una pena que el  Diario Austral no haya plasmado en sus páginas este 8M histórico.

*Foto por Fernanda Cárcamo

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