Este fin de semana se va a realizar en Santiago Comiqueras 2, Festival de Historietas Hechas Por Mujeres, organizado por las Comiqueras Fanzineras. Es por eso que quisimos conversar con una de sus organizadoras, la estupendísima Katherine Supnem, quien también colaboró con sus obras en nuestro dossier, Por mí y por todas mis compañeras.

Comiqueras es una iniciativa que nace de realidades claras. “Es la necesidad de tener un espacio feminista, propio y seguro, donde la gente no te insultara por hacer cómics lésbicos o te mire feo por ser una chica trans, donde la finalidad no fuera competir entre artistas, sino abrir un espacio -en el ego de artistas- para visibilizar a otras compañeras dibujantes. Un lugar donde te pudieras reunir con otras dibujantes sin ‘contratos sexuales implícitos’, como se da en los grupos de historietistas masculinos :”Ahh, te ayudo pero 1313”. “Te abro un espacio porque necesitamos una vagina en el equipo, para que no nos llamen sexistas”. “Te doy visibilidad pero yo viajo hablando de tu trabajo”. El hambre de poder expresarse, de autoeditarse y de poder sustentar tu propia obra. Las ganas de juntarte a conversar, a denunciar las violencias pasivas de la machista escena de la historieta nacional e internacional”, explica.

Pero además, es parte de una red de iniciativas que se realizan en todo el continente. Katherine nos cuenta que en Brasil se realiza hace varios años Lady Cómics, en Argentina la colectiva Chicks on Cómics también organiza este tipo de espacios y además ¡Vamos las Pibas!, también realizado en Argentina, es un hermano de Comiqueras 2. De hecho, vienen al evento local a mostrar cómo la fue la experiencia de este año.

Eso sí, “la influencia directa surgió en Brasil, cuando me invitaron para representar a la colectiva Tetastristes Cómics; desde ese día quedé embarazada del evento y al año siguiente tuvimos el primer Comiqueras en Infante 1415, antes de la llegada de la derecha y de que se fueran nuestros colegas LGBTIQ por el espacio intolerante en que se transformó”, declara.

Al igual que en cualquier otro campo, los modelos de representación para las niñas juegan un papel fundamental a la hora de ver a más mujeres dedicándose a un oficio. Y hasta hace pocos años, para la mayoría, no existían referentes a los que llegar de forma tan directa, al contrario, seguimos viendo cómo existe un discurso dominante también en la imagen y en las historias.

“Nuestro lenguaje es una producción cultural y cómo hablamos es cómo pensamos; ahí está la raíz de todo el problema al que responde el feminismo desde sus bases más antiguas y es la razón por la que nos cuestionamos todos los modelos contraculturalmente, pasando por el lenguaje y la imagen. Una imagen también es un tipo de lenguaje y como sabemos ‘los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo’. En base a lo anterior, los modelos de representación están en todos lados invadiéndonos con el discurso machista dominante y los ejemplos los tenemos en todos lados: “Baño de mujeres” “Taller de Princesas” “Yayita, la más bonita”.  Apenas son nombrados los asimilamos y ya estamos perdidas, ya hemos construido nuestros mundos sobre el lodo. Es como una publicidad constante de Youtube invadiendo todos nuestros sentidos, por eso son tan peligrosos y por lo mismo luchamos contra ellos; esos lenguajes están construyendo el mundo pero una infinidad de personas creen que estamos exagerando, que estamos histéricas, que nos pica el útero. Nosotras, como dibujantes, proponemos romper los antiguos modelos de representación, por eso nos dibujamos tanto a nosotras mismas, porque somos diversas. Es lo mas cercano que tenemos a los cuerpos reales y no los producidos por el megarelato social que abundan en los medios de comunicación y artísticos”.

“Cuando pequeña admiraba la ilustración en los libros “Lo sé todo”, porque me permitían comprender rápidamente lo que no podía leer. No recuerdo a una ilustradora en específico o a una historieta, pero me llamaba la atención que los dibujantes de Plaza de Armas le llamaran ‘caricatura’ al dibujo de una persona cabezona y con el cuerpo pequeño. Eran inmediatamente graciosos, sin ocupar las palabras comunicaban instantáneamente.

Este sábado 4 de noviembre vamos a poder ver el trabajo de muchas historietistas no solo chilenas. También estarán Brenda Román desde Perú, la periodista chilena Andrea Guzmán -radicada en Argentina- vendrá a contar la experiencia de Vamos las Pibas, y Beliza Buzollo de Lady Cómics realizará el conversatorio Lesbianismo y disidencia en las historietas y fanzines brasileños. (Más información acá)

“Las invitadas nos buscaron, propusieron charlas y talleres gratuitos para colaborar con nuestro proyecto. Nosotras lo conversamos y comenzamos a gestionar alojamiento solidario y alimentación. Supieron del evento y se sumaron a nuestro encuentro. Nosotras aspirábamos a algo más local porque era más posible de materializar con nuestras fuerzas de trabajo limitadas por los recursos económicos, pero estamos encantadas de que quieran visitar por primera vez nuestro país y vengan a hablarnos de las autoras de cómic en fanzines que existen en sus territorios. Nos conocimos finalmente por internet y como la mayoría es feminista, nos sentimos seguras y en casa chateando. Lo que más me gusta del trabajo de ellas es que, a parte de la técnica, porque son muy buenas dibujantes y guionistas, están interesadas en visibilizar a sus colegas y hacen fanzines. Se lee como algo fácil hacer un fanzine, pero es una tarea muy compleja, que requiere bastante tiempo de trabajo en su realización y mantención. El fanzine es una revista que puede dejar de editarse en cualquier momento, puede desaparecer sin aviso y perderse en la historia, por ello estamos interesadas en su exposición y recopilación, como lo hace la biblioteca de Santiago”.

“Nosotras, más que ilustradoras, somos historietistas. Algo más complejo de elaborar y más difícil de comercializar. Las historietistas debemos saber narrar con palabras e imágenes -aparte de saber dibujar- al modo en que se construye un guión cinematográfico, por eso no es una tarea sencilla. El estado actual te lo puedo narrar desde la historieta underground y contra cultural, porque es el mundo al que pertenezco. Nos estamos organizando, estamos cansadas del machismo y la violencia pasiva, estamos cansadas de la invisibilización, de la mercantilización de la obra de lxs autorxs -porque contribuye a la censura de contenido, ya que mientras más vendible, menos molesto-. Estamos produciendo material constantemente en fanzines, ya que es el medio más libre y autónomo que pudimos encontrar, a parte de internet, que es una vitrina maravillosa. Digamos que a grandes rasgos, hay un pequeño feto que pretende ser un gran espacio para la historieta nacional pero que presenta muchas dificultades debido al menosprecio de la labor misma y al amiguismo constante de la escena, ya que la mayoría de los eventos o diálogos de historietas son impulsados por amigos y no por una propuesta cultural del estado por ejemplo o una propuesta con una visión más amplia que la de visibilizar el cómic malo del cuico con plata. Ojalá algún día se respete tanto la historieta como se hace en Argentina, donde hay investigadores, escuelas de historieta, editoriales independientes dedicadas sólo al cómic, entre otras cosas maravillosas”, explica.

¿A qué se enfrenta una historietista latina? “Una historietista latinoamericana está en una ciudad post terremoto, post conquista de las grandes potencias mundiales y en estado de basural. Si vives en un basural, en el patio trasero de los gringos, ya sabes con lo que te encuentras: debes aprender a vivir en la basura, aprender a reciclar para sobrevivir, autogestionarte para no morir, organizarte para no perder la fuerza de seguir adelante. De igual forma, a las ilustradoras les va mucho mejor porque somos la mano de obra barata de los extranjeros, eso ha posibilitado que la escena cuente con un poco más de recursos para subsistir. Pero todo lo que existe en el país es movido por los mismos artistas interesados en el rubro, en su mayoría hombres”.

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Discos por sobre ahorros en el banco. En Twitter: @javieratapiaf