Creo que con el paso de los años, la víspera al 8 de marzo, Día de la Mujer Trabajadora, se pone más delirante. En estos últimos días así también fue. Desde tener a Pilar Sordo en la televisión hablando de empoderamiento femenino, hasta los manuales de autoayuda que andan recorriendo las redes sociales para apoyar a los hombres en esta dura fecha. Pobrecitos, las mujeres van a salir a marchar. Pero ¡qué cambio de paradigma! ¡Junten agua!

“Si eres hombre, esta es una lista de acciones que puedes tomar el 8 de marzo. Si eres papá, encárgate de tus hijos. Releva en tu familia a las mujeres cuidadoras. Si eres jefe, dale el día libre a las mujeres”. Si eres hombre, te informo, uno más uno es dos.

Estar preocupadas de cómo tienen que reaccionar los hombres frente al Día de la Mujer Trabajadora es el mejor ejemplo de que esto nos está costando más que abandonar la heterosexualidad, amigas. 

¿Por qué debemos nosotras ocupar tiempo y energía en aconsejar a los hombres que nos rodean para que sepan actuar en este contexto? ¿Por qué tenemos que enseñarles a no ser unos simios egoístas que solo piensan en ellos y su propio beneficio? Ayer lo comenté en mi cuenta de Twitter y algunas mujeres me respondieron con una opinión distinta. Una comentaba que le parecía bien que les enseñáramos a empatizar, por ejemplo.

Esa idea, personalmente, me voló la cabeza. Siento que es una base para partir muy triste. Queremos cambios estructurales. Queremos que nos dejen de matar, tener trabajos en los que nos traten como pares, iguales sueldos, iguales deberes y tiempos de cuidados en el hogar. Queremos una vida distinta. ¿Cómo podemos transformar nuestras existencias si aún no tienen claro que si la madre de su hijo sale a marchar un día, él tiene que hacerse cargo? ¿Cómo vamos a lograr una ley de cuidados en igualdad? Es como pedir que te hagan una depilación brasileña sin siquiera haberte sacado alguna vez el bigote.

Sé con mucha seguridad que todas las mujeres feministas se convirtieron en tal desde el momento en que aprendieron -solas, a partir de experiencias desagradables- que muchas de las situaciones horribles que vivían día a día eran problemas estructurales que venían de algo que se llama patriarcado. Y que se juntaron con amigas. Y que se mostraron visiones distintas. A ninguna le llegó un manual de instrucciones.

¿Por qué tenemos que decirte que actúes como padre cuando eres padre? ¿Por qué tenemos que decirte que actúes como jefe cuando eres jefe? ¿Acaso no tenemos otros problemas gravísimos de los cuales ocuparnos? No salimos a marchar para joderte la tarde, en realidad, es por esto y mas:

– Las mujeres chilenas reciben un 15% menos de sueldo que los hombres.
– En 2014, 113 mujeres fueron criminalizadas por abortos en Chile.
– Vivimos en un país con un sistema de pensiones abusivo, que tiene a los ancianos muertos de hambre y a las ancianas, peor.
-En el 2018 llevamos 9 mujeres muertas bajo la figura del femicidio. El 2017 fueron setenta.
-Entre el 1 de enero y el 31 de julio del 2017, 2.415 mujeres fueron violadas.

Podría seguir enumerando datos para que los amigos hombres se enteren de algunas realidades fomes, pero estoy segura que saben usar Google. Al menos, tengo claro que saben llegar a El Antro o Forocoches. Ojalá aprendan solos cómo tienen que comportarse. Nosotras estamos un poco ocupadas.

Pero igual, buena onda.

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Discos por sobre ahorros en el banco. En Twitter: @javieratapiaf