Una de las cosas que más vergüenza ajena me ha dado en el último tiempo, es ver a Tyra Banks entrevistando a Sasha Grey en su programa. Esto sucedió en febrero del 2007, cuando Sasha Grey tenía 18 y ya acumulaba casi ochenta participaciones en películas para adultos. Después de ver estos videos, le mandé un WhatsApp a Tyra diciéndole que se desubicó y que ya no podemos ser amigas.

Sasha Grey vino a Chile la semana pasada y nos juntamos a conversar con ella en su hotel, sentadas justo al lado de una lámpara de lágrimas gigante. Vino a hacer un dj set de electro house -viene desarrollando esta faceta hace rato- al igual que la escritura y la fotografía, justo después de jubilarse del cine triple equis, para perseguir una carrera en el mercado mainstream. Le ha ido bien. Protagonizó The Girlfriend Experience de Steven Sotherberg y Open Windows de Nacho Vigalondo (esta se las recomiendo mucho, es muy entretenida).

Sasha -su nombre real es Marina- supo lo que quería hacer siendo bastante joven. Siempre quiso escribir y actuar. Esto, mezclado con sus propias fantasías sobre el sexo, hizo que decidiera entrar al porno. “Pensé en dedicarme a esto antes de cumplir 18. Me gradué antes del colegio, estaba yendo a la universidad y a esa edad había comenzado a tener sexo, como a los dieciséis. Haciéndome adolescente crecí con mucha vergüenza por mis fantasías y cosas que me hacían pensar que no era normal, así que cuando empecé a experimentar, me di cuenta que esto no era algo malo y  que no me tenía que sentir mal. Veía muchas películas para adultos en ese tiempo y pensé que esta podría ser una manera de continuar mi experimentación y probar cosas en un ambiente seguro, porque no es fácil encontrar un compañero para experimentar cuando tienes ideas diferentes sobre el sexo. Para mí fue una manera de probar en un espacio seguro. En esta industria hay mucha seguridad, mucha prueba y sentía que era la manera más segura de expresarme. Y además, una forma de alentar a hombres y mujeres a no sentirse avergonzados de sus fantasías, de sus ideas, de quiénes son y de sus cuerpos. Por eso lo decidí”.

-Y ¿cuáles eran esas prácticas que te hacían pensar que no eras normal?

“¡Ja, ja, ja, ja! ¡si has visto mis películas deberías saber! ja, ja, ja, muchas de estas cosas son viejas, pero con lo que empecé a experimentar antes de entrar a la industria era BDSM en general. Es un tema muy tabú porque algunas personas no saben separar el placer sexual con dolor del abuso físico que no es consensuado. Es una línea muy delgada y muchas personas no entienden que puede estar bien cuando es consensuado y tu compañero lo acepta. Cuando están los dos -o más- de acuerdo, no cuando hay alguien que no quiere estar en ese lugar. Y eso para mí es algo importante de hablar, pero no es algo que siempre se haga, porque la gente no se siente cómoda de hacerlo un tema”.

En 1980, Linda Boreman, más conocida como Linda Lovelace -protagonista de Garganta Profunda, publicó Ordeal, una autobiografía en la que cuenta que fue obligada a punta de pistola en la cabeza a grabar ciertas escenas, golpeada y violada por su esposo Chuck Traynor, al que también denomina su proxeneta. Esta publicación se transformó en un libro importante para el movimiento feminista anti pornografía que se desarrolló durante esa década, partiendo desde la base de que la industria pornográfica era muy dañina para las mujeres y facilitaba la violencia hacia ellas.

“Yo creo que la industria pornográfica, actualmente, es uno de los lugares más seguros que existen, al menos en Estados Unidos. En el mundo occidental, si se puede decir de esa manera. No son los años setenta, no hay mafias, no hay control de las mujeres, de sus cuerpos o de sus derechos. Es popular por una razón, es la búsqueda número uno en internet por una razón, y eso no es sólo porque a los hombres les guste, sino porque las mujeres también lo disfrutan. Creo que es una concepción errada que se ha construido en el tiempo. Es más fácil para la gente tener algo que juzgar, porque si no lo juzgas, entonces no es excitante. Necesitamos algo malo porque “oh, eso es malo”, y psicológicamente es excitante para la gente, así que creo que algunos quieren tenerlo en una caja en donde permanezca impuro, porque eso también es parte del placer para ellos. Y ademas, alivia esta responsabilidad en sus acciones, su participación al mirarlo”, explica Sasha.

“Obviamente, estoy hablando de la industria que yo he experimentado. A menudo es puesto junto a cosas como la esclavitud sexual, que es algo que muy desafortunadamente existe en otras partes del mundo, pero no en una industria seria, que paga sus impuestos y con las pruebas de todo al día”.

-De alguna forma, entonces, tu idea de participación de las mujeres en la industria del porno se relaciona con una especie de poder. ¿Crees que las mujeres tienen poder en el porno?

“Sí, definitivamente, porque sin las mujeres no hay películas. Obviamente, como en la mayoría de las industrias la gente que hace los negocios son hombres, pero puedes decir eso de todas las áreas, globalmente. No es algo inherente al porno. Y por otra parte, es algo que ha ido cambiando y progresando”.

Algo que podemos ver a diario es cómo la sociedad exige a las mujeres comportarse de maneras conservadoras y bajo roles impuestos bastante duros. Pero por otra parte, los medios y la publicidad explotan el cuerpo de las mujeres, eso sí, siempre al servicio del deseo masculino. Es un doble estándar antiquísimo. Sasha también cree que es un conflicto muy grande.

“Creo que es contradictorio y es algo que me gusta hablar mucho, desde que actuaba en películas para adultos. Cuando escribí mi libro (The Juliette Society), también fue un tema que quise tratar. Creo que es un gran problema, obviamente, no tengo ningún conflicto con utilizar el sexo como publicidad. El problema es que no alentamos a las mujeres jóvenes a estar cómodas con quiénes son. No las alentamos a ser fuertes, a decir que no cuando es no, a decir que sí cuando es sí. Ese es el problema fundamental. No nos comunicamos y sin esa comunicación no estamos sólo creando una sociedad de hombres que piensan que pueden tomar lo que ellos quieran y mujeres pasivas que no saben decir que no, además estamos formando una sociedad asexuada, de cierta forma, porque creo que las mujeres, especialmente ahora, las generaciones más jóvenes sienten una presión insana y nadie les ha dicho cómo crecer y ser una mujer libre”, explica.

Recientemente, Grey terminó de escribir la secuela de su primer libro The Juliette Society, publicado en el 2013. ¿De dónde vinieron esas ganas de publicar? “Hace muchos años que escribo guiones con mi compañero Anthony D’Juan. Él y yo hemos intentado que muchas películas se hagan, o vender guiones, ideas y nunca tuvimos mucha suerte, aunque aún seguimos haciéndolo y esperando que algo salga. Entonces, cuando esta oportunidad vino, fue una combinación de cosas: tenia un agente que me decía que lo hiciera, en ese tiempo seguía actuando en películas para adultos y pensaba que era muy fácil hacerlo en ese momento. Pero después, me di cuenta que habían muchas mujeres jóvenes escribiéndome y diciéndome “me gusta tu manera de pensar, me gustaría leer lo que tengas que decir”, así que esa fue una forma de continuar esa relación y no cerrar mi pasado por completo”.

-Vi Open Windows, dirigida por Vigalondo y es muy entretenida. ¿Te ha tocado algún raro de ese tipo?

-Oh sí, muchos. Siempre es la gente que es mas fanática. Eso es lo más aterrador.

-¿Gente de Reddit o 4chan?

-Ja, ja, ja, Reddit es un lugar divertido para estar.

Ahora viniste a Chile en el marco de una gira con un dj set. Antes estuviste en aTelecine, una banda de industrial -qué onda lo gótica- ¿por qué te acercaste a la música? 

No soy una música formada clásicamente, cuando era parte de aTelecine fue una manera de experimentar con las cosas que estaba escribiendo, con instrumentos que podía manipular, hacer loops y realmente con la mente predispuesta a inventar cosas, que era lo más divertido. No tenía que seguir las reglas de nadie, no tenía que hacer un álbum para un sello y desde entonces, empecé a ser dj y eso vino porque estaba escribiendo mucho sobre música en internet.

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-Pero ¿dónde esta eso? Lo quiero leer. 

“Todo se fue, estaba en Myspace y lo borré todo, también lo saqué de mi computador viejo. En ese tiempo hubo muchas bandas y agencias que me preguntaban si quería abrir algunos de sus shows o hacer un tour y pensé bueno… Como tenía muchas bandas y amigos músicos, hablé con ellos y empezaron a darme toda la información que necesitaba saber sobre la tecnología que debía usar, porque solo sabía poner vinilos en mi casa, así que me compré un buen mixer y empecé a practicar”. 

-Y bueno, haces música, escribes y actúas, ¿cuál es tu área favorita? ¿qué línea cruza todas estas actividades?

“Creo que escribir es lo que más me gusta porque es donde tengo mas control. Puedo crear la historia, crear el mundo, los personajes, el principio, el medio y el final. Puedo vestirlos, editar… por supuesto que hay gente detrás de todo esto que te dice “mira, quita esto”, pero últimamente es la forma en la que tengo más control”. Y creo que todo está unido por los conceptos de independencia, de romper las reglas y de audacia. Sin duda”.

¡Esto no se acaba acá! El día de la entrevista con Sasha, juntamos fuerzas con Paspartú producciones y grabamos un video, que esperamos que les guste. ¡Vendrán más en el futuro! Para actualizaciones, suscríbanse al canal de Youtube de Es Mi Fiesta

Author

Discos por sobre ahorros en el banco. En Twitter: @javieratapiaf

  • Daud

    Buena entrevista, saludos!