Pía Vargas es periodista y, definitivamente, una de las mujeres más trabajadoras que he tenido la suerte de conocer. Actualmente, es Jefa de Comunicaciones del sello Quemasucabeza y también es la encargada de prensa de otros proyectos, de forma independiente. Pituto kween. Por otra parte, es parte de La Vitrola, uno de los proyectos más bonitos que existen en torno a la música en Chile.

Este próximo jueves 9 de marzo a las tres de la tarde, Pía Vargas junto a Natisú y Francisca Valenzuela realizará el taller “Autogestión de un proyecto musical independiente”, en el marco de las actividades de Ruidosa. Como una previa a esta actividad, Pía contestó algunas preguntas para Es Mi Fiesta:

— ¿Cuál fue el último libro que disfrutaste mucho?
“Te Daba por Muerto”, de Pete Nelson. Es un regalo que me hizo mi querida amiga Citlalli, de México, y me demoré varios meses en leerlo porque tenía otras lecturas pendientes y le hago poco a la ficción. Es un libro para reflexionar sobre varios temas que, en estos momentos de mi vida considero cruciales: las relaciones en una familia en crisis por la enfermedad del papá, un triángulo amoroso, los fracasos y frustraciones del protagonista, que está lejos de ser un bacán, y los esfuerzos que él hace por arreglar su vida, y sobre todo, su vínculo con su mascota Stella (una perra que está muy viejita) y lo que significa aprender a dejar ir a quienes uno quiere. Si pueden, léanlo. Tiene mi sello de calidad.

—Sailor Scout favorita. Justifique.
Sailor Mars, porque soy Aries, el rojo es uno de mis colores favoritos y porque ella siempre demostró carácter, fuerza y entereza, por eso me parecía muy inspiradora. Y me conquistó en su primera aparición en la serie, cuando Serena la presentó como alguien “un poco temperamental”. Eso me identificó a full, jajaja.

—¿Cómo fue la primera vez que te emborrachaste?
Fue muy ridículo y chistoso. Fue en el cumpleaños de una amiga de una tía mía (Luzma, que tiene dos años más que yo). Su amiga Carmen cumplía 16, y yo tenía 13. Andábamos juntas en el carrete y yo tenía “prohibido” tomar, pero claramente desobedecí y me caí a la pilsen y al pisco sour, azuzada por la misma Carmen. No recuerdo si vomité (fijo que sí), pero sí sé que estaba como tagua y no cachaba. En el camino a la casa íbamos en la camioneta de mi Tata, yo callada y tratando de pasar piola, pero cuando llegamos, la señora de mi Tata (mamá de Luzma) me empezó a preguntar de qué se trataban unos libros de Fuguet que tenían en la biblioteca. Ahí cagó todo, me largué a hablar de esos libros, del colegio, etc, y aunque no me dijeron nada por la pura cara que me pusieron supe que me cacharon. Nunca hemos hablado del tema, menos mal.

—¿Cuál mujer creadora es la que más te inspira y por qué?
Después de darle muchas vueltas a esta pregunta, mi corazón me habló y me dijo: Madonna. Si tengo clara la importancia de expresarme, de descubrir quién soy y asumirme y quererme es gracias a ella. Soy fanática de sus canciones y también la admiro como la pionera que es. Madonna ha creado música e imagen, con su arte ella ha animado a millones a no tenerle miedo a nadie. Y, considerando el mundo horrible en el que vivimos, reconozco que hacer eso y mantenerte firme en tus ideas durante décadas es algo muy grande.

—¿Cuál fue el último disco que no podías dejar de escuchar?
El soundtrack de “Purple Rain” de Prince. Tengo el CD porque se lo compré hace unos años al DJ Dementira, y durante varias semanas lo escuchaba todos los días mientras tomaba desayuno y hacía aseo. Ahora que Prince está en Spotify lo escucho en esa plataforma, para dejar que el disco descanse un ratito.

—¿Qué tienes en tu velador?
Un estuche con mis ahorros: $0.

—¿En qué momento notas que lo que estás haciendo va por buen camino?
Creo que sería un poco patudo decir que estoy creando algo, porque yo no invento nada, sino que promociono lo que otros y otras han creado, y que eso tenga la difusión y el desarrollo que se merece. Pero sí puedo responder por mi trabajo, y es cuando todo va fluyendo y las cosas pasan de acuerdo a lo que planifiqué, cuando tengo las respuestas que necesito y sobre todo, cuando se agotan las entradas de los conciertos y todo sale perfecto. Mi momento favorito de cualquier actividad en la que participo (show, firma de discos, etc) es cuando se acerca el final y estoy con mis amigos del sello, riéndonos de cualquier cosa y diciendo “wena men, la volvimos a hacer”.

—¿Britney o Christina? Justifique.
Christina. Primero, porque soy fanática de los vozarrones y en la batalla del canto Christina le saca la cresta a Britney. Pero sobre todo, es porque si comparo los discos debut de cada una, siempre he creído que “…Baby One More Time” tiene tremendos e históricos singles, pero también tiene cosas que considero horribles, como “E-Mail my Heart” o “The Beat Goes On”. En cambio el de Christina es bueno entero, ninguna canción sobra. Todas, incluso las que no fueron singles, son espectaculares: tiene cosas muy sensuales, baladas hermosas, etc. Cosas muy bien hechas. Y por último, recuerdo cuando Britney le decía a todo el mundo que era virgen y Christina salió haciendo “Lady Marmalade” y diciendo “yo no soy ninguna virgen”, y su abuela se enojó con ella. Cuando supe eso pensé algo como “oye qué atrevía, me cae bien”.

—¿Cuál crees que es tu misión o la misión de tu trabajo? ¿Crees que tienes o tiene alguna?
Trato de no pensar mucho en eso. Quiero decir: lo que intento es no pensar en “qué-tan-importante-es-que-Pía-Vargas-haga-X-pega”, sino que procuro enfocarme en cómo puedo ayudar a la gente con la que estoy trabajando. Gente que lleva una década o más bancándoselas todas y luchando por su proyecto, que son buenos artistas y que nos hemos hecho amigos. Digo todo esto porque entiendo la pregunta como “la importancia de lo que YO hago”, y yo sencillamente vengo todos los días a dar cara a la oficina a sacar adelante todo lo que estamos haciendo. No me creo especial por eso, lo hago y lo alumbro lo menos posible porque quiero que el trabajo hable solo. Creo que si una se esfuerza y trabaja bien, eso se sabe y así se presentan oportunidades, como de estar en Ruidosa, por ejemplo.

Sé que soy parte de un equipo que ha asumido la misión es crear espacios, es ayudar a que músicos maravillosos no se queden en el camino, a que gracias a sus músicos Chile sea menos penca. Pero insisto, pienso en esto ahora que me lo preguntan. Yo trabajo no más y prefiero tener los pies en la tierra y no distraerme. Que otros opinen, y ojalá disfruten con lo que una hace (una y otras grandes personas).

—¿De qué forma alentarías a una mujer joven a meterse a trabajar en la música?
Le diría que si es lo que siempre ha soñado, que busque las oportunidades o se las invente. Como sea, pero que lo haga, porque tenemos que ser más cabras poniendo el hombro en las producciones, ya sea de conciertos, de agendas de prensa, en lo técnico (ahí sobre todo, por favor). Por cada mujer que se meta a trabajar en la música, se van abriendo espacios para nosotras y nuestras voces se van a escuchar más fuerte, y eso es justamente lo que necesitamos: la experiencia y el punto de vista femenino para hacer las cosas de forma más ordenada y profesional. Yo le tengo toda la fe a la eficiencia de una mujer.

Y por último, le compartiría algo que pienso muy seguido pero que nunca digo: que a pesar de un montón de frustraciones, de la poca seriedad y desidia que tantas veces se ve, es posible crear lazos con grandes compañeros y compañeras que se terminan convirtiendo en amigos de verdad, y que se pasa bacán.

—¿Cuál es el mejor consejo que te ha dado tu madre?
Que “la paciencia es una gran virtud”. Sigo siendo muy impaciente pero lucho contra eso, y sé que lo que tiene que llegar, va a llegar si sé esperar y trabajo por eso. Esto lo aplico a todo, desde oportunidades laborales hasta los chiquillos que me gustan.

—Si Michelle Bachelet te invita a tomar a tomar en un bar de Pío Nono ¿qué te gustaría decirle mientras se bajan una chela de litro?
Le diría lo siguiente: “Presidenta, yo sé que tener una familia es más difícil que la chucha. Sin ser madre, empatizo profundamente con usted como mujer, porque solo por ser mujer puedo adivinar el esfuerzo que ha hecho durante toda su vida por darles lo mejor a sus hijos. Pero puta, una hace lo que más puede por ellos, pero también por crecer personal y profesionalmente para así tener mejores oportunidades de pega, para que a ellos no les falte nada, pero como la responsabilidad de criar recae en una, estudiar y trabajar es una tarea gigante y hay que sacrificar mucho para cumplir con todo y para que más encima, la sociedad no nos huevee, porque si no eres multimujer, no vales. Las cosas se salen de control y una a veces simplemente no puede evitar que los hijos pierdan el rumbo, que se manden cagás, que caguen a otras personas, que se peleen entre ellos y cuánta cosa más. Usted, como muchas mamás de Chile, lo hizo sola. Lo dio todo, quédese con eso”. (Para entender por qué respondo esto, por favor leer esto).

Foto por Fruti Valenzuela

Author

Discos por sobre ahorros en el banco. En Twitter: @javieratapiaf