A diferencia de lo que se cree, no todos los machitos violentos están orgullosos de serlo públicamente. No todos andan haciendo publicaciones en redes sociales quedando en evidencia. De hecho, hay un tipo de machito que se oculta, que se hace el hueón para adaptarse a su entorno y pasar piola. Se esconden y reservan a lo más privado su toxicidad, y son tan efectivos en su camuflaje que ni siquiera sus amigos o cercanos saben el nivel de machito manipulador y violento que realmente son.

Yo los sé identificar porque estuve con uno de ellos: un machito torturador pero encantador. Uno que se llenaba la boca de progresismo y hasta de feminismo. Pasaba tan piola que cuando les dije a sus mejores amigos que me ayudaran a terminar con él (porque creía que me iba a terminar matando) no me creyeron. Me dijeron que era imposible, que el jamás le había pegado a nadie. De hecho me contaron muchas veces, como argumento, la historia de la vez que otro hombre le ofreció combos y él salió corriendo para no pelear.

Hoy descubrí que andaba compartiendo publicaciones de esta misma página, y me hirvió la sangre, porque hasta ahora en su versión yo soy la loca manipuladora que inventó todo, y él, la víctima.

Así que esta es una columna dedicada a todos ustedes, machitos que se hacen los locos, que son buenos para pasar piola porque lamentablemente no son tan tontos como el imaginario del hombre violento que tenemos en mente, pero son igual o más peligrosos.

No hay nada más asqueroso que verlos llenarse la boca de feminismo, compartiendo textos y material que otras chicas brillantes crearon justamente en contra de hombres como ustedes. Creen que pasan piola. Creen que nosotras les compramos, que de verdad pensamos que son compañeros de nuestra lucha. Y sí, lo admito: más de una debe caer. Más de alguna chica que aún no entiende muy bien de qué va a esta cosa del feminismo debe pensar que ustedes también quieren ser parte.

Pero yo no. Varias de nosotras sabemos quiénes y cómo son ustedes. Vemos en silencio cómo se llenan la boca de discursos que no solo no les pertenecen, sino que se los apropian con una soberbia descriteriada.

También sabemos cuáles son sus intenciones. Muchos de ustedes lo hacen para agarrarse minas. Se hacen los lindos, los inocentes y también los cool. Saben que está de moda el feminismo y lo explotan como el retail explota los jeans a la cintura y las poleras con frases “feministas”.

Después de todo, es innegable que el feminismo es una tendencia. O al menos lo es para Instagram y las agencias de publicidad. Nosotras felices con que se hable de feminismo; no ha sido fácil poner el tema sobre la mesa y vaya que vale la pena que se mencione. Pero para ustedes es solo eso, una moda. Una moda como el trap, los jockeys de mierda y la frase “mujer empoderada”.

También hay otros machitos que lo hacen porque pega re bien con el discurso político. Está de moda hablar de la importancia de la cuota femenina y después tocar a escondidas a la primera compañera que apaga tele. Está de moda apuntar a otros hombres con el dedo, pero manipular psicológicamente a la polola haciéndola sentir ignorante e insegura por no haber leído tantos libros como tú, machito de izquierda.

Me tienen más que harta los machitos progres, los machitos feministas a la moda. También son el enemigo: son el lobo disfrazado de oveja. Se visten con la causa y creen que por ponerle me gusta y compartir publicaciones en Facebook va a pasar piola lo manipuladores, acosadores y hasta golpeadores que son muchos de ustedes.

Espero que cada día más mujeres se sientan y se identifiquen como feministas sin miedo, porque cuando se llega a ese estado, te encuentras con redes de apoyo, seguridad en ti misma y con un olfato que aparece y te acompaña para siempre. En el mejor de los casos, serás capaz de detectar las verdaderas caras de estos pobres machitos con disfraz y también su más que nulo aporte a la causa.

Y no haré el disclaimer tratando de explicar que no estoy hablando de todos los hombres, ni menos aún de los hombres interesados en aprender de las feministas, que bienvenidos sean. Sé que el chaleco le quedará a la perfección a quiénes le tenga que quedar. Total, el que nada hace nada teme, 100% real no fake.