Me he topado con muchas mujeres corcheteadas y han sido full apañadoras: desde los tips de comida hasta llorar juntas porque no hemos hecho caca en tres días. Estoy muy agradecida de esta red sorora de la cirugía bariátrica, de verdad que son lo mejor.

Hay un lugar en el mundo en que hay una graaaaan red de personas que se han corcheteado y es Estados Unidos, donde tienen la zorra con la tasa más alta de obesidad en el mundo, así que tienen mega experiencia en la cirugía de manga y bypass. Busqué un grupo de apoyo en Facebook de gringoouuus y encontré uno cerrado. Mandé solicitud y un par de días después estaba adentro. Y fue toda una sorpresa.

El tono general del grupo tiene que ver con reunir la motivación necesaria para superar los miedos y lograr la meta final, pero ¿cuál es la meta final? Veamos si podemos sacar la conclusión al final de esta columna. Para facilitar esa tarea y en un gran esfuerzo de investigación periodística de primer nivel, hice una clasificación de los tipos de publicaciones (y comentarios asociados) que pillé en este grupete:

  1. Me quiero operar, ¿cuánto sale en Ciudad de Juárez?

El tema de la cobertura de la operación es un cacho en Chile y Estados Unidos, donde muchas personas viajan de Ciudad de Juárez en Mexico, una de las ciudades más peligrosas del mundo, a operarse porque sale mucho más barato y la oferta de doctoras/es y clínicas de obesidad es enorme.

Operarse pagando de forma particular en Mexico sale US$4.000 (2.5 millones de pesos chilenos aprox.), mientras que en Estados Unidos puede llegar a costar US$25.000 (más de 15 millones de pesos chilenos). En Chile el valor de la cirugía ronda los 8 millones de pesos, en una tipo Indisa, Santa María o Tabancura.

Estas publicaciones del grupo son las que más me dan pena porque estuve más de dos años tratando de operarme, pasando por barreras económicas y laborales, la hueá fue una mierda. Ojalá hubiera tenido un grupo como este en Chile para conseguir apoyo y datos (tal vez existe, no sé) de 66 mil personas apañando y pidiendo ayuda.

  1. ¡Saliendo de cirugíaaaa!, ¿qué se puede comer, amikos?

Gracias a este grupo me di cuenta de que esta es una etapa DE MIERDA, la peor, no sólo para mí sino que para muchos corcheteadis. No comer azúcar me dejó mal, pero MAL, full síndrome de abstinencia: manos temblorosas, pulso acelerado, ansiedad, mal humor.

Ni hablar de estar comiendo todo en formato puré (pureed stage) porque no fue hasta este momento en que me di cuenta de lo importante y necesario que es masticar por la chucha. El dato que saqué de este grupo fue mascar hielo y fue la hueá más salvadora del universo.

“Estoy choriá de estos huevos reculiaos”
  1. Avances o “Transformation Thursday”

Este es el lugar para mostrar tus avances con foco en lo físico y en el peso que, al parecer, es lo más motivador y frustrante para las personas del grupo. Los “Jueves de Transformación” se tratan de compartir una foto de tu antes y después, indicando el peso máximo que alcanzaste (HW), el peso cuando te operaste (SW), peso actual (CW) y el peso de meta (GW). Estas fotos son realmente impactantes porque la mayoría de quienes publican son personas que tenían súper obesidad (IMC mayor a 50).  

  1. ¡Sáquenme la charcha!

Cuando hay una baja importante de peso queda mucha piel colgando y para algunas personas esto puede generar malestar. Yo llevo 8 meses de operada y tengo harto colgajo, que ahora pasa piola porque estoy usando ropa de invierno, pero ya a llegar el punto en que saldrá a la luz, acompañada de estrías viejas y nuevas. ¿Me importa? No. ¿Entiendo a l@s demás? Sí, obvio, nunca tan mala onda.

Esto me recordó a la discusión que hubo hace poco en Chile sobre si poner o no la “guata de delantal” en la cobertura AUGE, es decir, una abdominoplastía para el vientre caído y recuperar el autoestima de las personas que sufren por esta situación. Toda mi vida he tenido guata de delantal, la sigo teniendo pero más pequeña y no me genera mayores problemas desde el punto de vista estético y de salud. Sin embargo, encontré esta info reveladora: “los médicos confirman que tiene una serie de dolencias físicas asociadas que terminan por desarrollarse junto a las complicaciones psicológicas. Además de problemas de desplazamiento, provocados por el roce de los pliegues de la piel y el propio calor del cuerpo, la zona comienza a incubar hongos, provocando malos olores y una serie de gastos asociados a productos dermatológicos”.

  1. CTM no he bajado nahhh

Caer en la tentación de estar pesándote cada 5 minutos es muy fácil. Yo decidí no comprar una pesa (obvio que no tenía antes, qué paja) y sólo cachar mis avances en los controles con la nutricionista. Pero mi actitud zen con la pesa no es la hueá más común, aunque la persona que-no-sé-su-nombre no me crea cada vez que me pregunta cuánto he bajado de peso (lo siento, amiwa).

Es bacán que tengan este espacio para compartir sus inquietudes, porque muchas personas comentan de inmediato este tipo de publicaciones para calmar las expectativas de que es siempre una baja constante. Al principio, onda dos o tres meses, la baja es constante y muuuy rápida, hasta que llega un punto en que se estabiliza y empieza a ser más lenta o detenerse por un tiempo y es fundamental conocer la experiencia de otras personas y preguntar de inmediato a tu nutricionista para ahondar en las causas.

6. Pequeñas grandes victorias

Las personas que no han tenido sobrepeso no se imaginan la cantidad de situaciones cotidianas en que te sientes incómoda por ser gorda. Vi hace poco esta publicación de una mujer que tomó un viaje en avión titulándola como “una victoria no relacionada a la pesa”, donde muy feliz comparte que pudo caminar por el pasillo del avión sin topar a otras personas, sentarse cómodamente, incluso dejando espacio extra, y sin la necesidad de pedir una extensión del cinturón de seguridad. Sí, amikas no gordas, existen extensiones que me daba tanta vergüenza pedir que cuando viajaba me iba con el cinturón haciéndome mierda y con ganas de mear todos el rato con tal de no pedirlo.

Estas pequeñas grandes victorias son las que me hacen más feliz, porque han tenido un impacto directo en mi calidad vida y quiero profundizar en este tema, porque ya les he hablado harto sobre las connotaciones negativas de volver a un cuerpo “deseado” o dentro de estándar.

Pero, ¿cómo han afectado todas estas cosas la relación de pareja de esta ex-obesa?, ¿habrá mejorado?, ¿habrá empeorado?, ¿le habrán pedido matrimonio antes o después de la operación? Todo esto y más en la próxima Columna Obesa.

Author

Papillas de por vida, gatos y feminismo. Periodista corcheteada.