Ya han pasado dos meses desde que me corchetié operé de la manga gástrica. No sé cuánto he bajado porque no tengo pesa en la casa (ni pienso tener por salud mental) y es la explicación que tengo que dar cuando me pregunta cuánto he bajado. Porque el número le importa CALETA a la gente. Igual es una pregunta que se hace muy livianamente y es más personal que la cresta. Aunque es súper distinto cuando te la hace una persona de confianza y que entiende el proceso. Ya, ahí te la aguanto.

Con el paso de los años mis amiguis han dicho un montón de hueás sobre el resto o su propio cuerpo que me han hecho sentir como la callampa. Por supuesto que no se dieron cuenta que me estaban haciendo pico y por eso estoy escribiendo esta columna. El lenguaje es importarte y construye realidad, por eso es importante ponerle atención y dejar de hablar weás.

En el fondo, puedes ser un/a gordofóbico/a sin darte cuenta y pasar ninguneando a la people gorda. Algunos ejemplos:

+“Erí demasiado valiente/atrevida para ponerte traje de baño” (o cualquier otra wea)

La comediante Amy Schumer contaba en uno de sus stand ups que la paparazzearon en la playa con bikini y que el comentario más típico que recibía era “You are soooo brave” o “erí tan valiente”. Por qué chucha una mujer que no es delgada es valiente por ponerse un bikini, alegaba Amy y con toda la razón del mundo. De hecho, puso de ejemplo a su papá, que está en silla de ruedas por un accidente y sigue luchando por vivir, ¡eso sí que es ser valiente po hueón!

Usar un traje de baño es usar un traje de baño, es una weá práctica para ir a la playa, piscina o manguera del patio de la casa.

+”Obvio que tú eres gorda por un problema médico, no por comerte todos los postres, así que lo entiendo”.

Al principio una queda como: ah sí po. Y juras que la otra persona realmente entiende las razones por las que los cuerpos son gordos son muchísimas. Entonces, ¿bacán? No po, niña. Aceptar y respetar a una persona no tiene nada que ver con sus exámenes de sangre o si tiene buena o mala la tiroides. Ya se acabó el hueveo con que aceptamos a las personas según el tamaño de su cuerpo, o sea, chaocarlos.

+ “Eres bonita, no eres gorda”

¿Entonces ser gorda y bonita son antónimos? Esa frase es muuuy poderosa, porque de una sola afirmación te dice la belleza y la gordura no son compatibles. Te informo que las personas pueden ser gordas y bonitas.

+ “Pero cómo que eres gorda, ¡no hables así de ti!”

La palabra gorda es considerada un insulto, universalmente. Hace poco una mujer embarazada me dijo: “no hay nada peor que ser gorda” y además de sentirme como la pichula, terminé consolandola diciéndole que después del parto iba a bajar de peso.

Ser gorda no es más que un descriptor de una persona, como si es alta, baja, etc. Paremos el ninguneo de las personas gordas sólo por serlo.

+ “Hueona, estoy OBESA”

Pero la persona que lo dice no es obesa, ni siquiera tiene sobrepeso. Lo primero que se me viene a la cabeza son esos típicos comerciales para mujeres que se hinchan (porque el hombre hinchado no es problama, biban los peos) y necesitan urgente un yogur para botar el mojón. Y muestran a esas mujeres en DEPRESIÓN por estar HINCHADAS y se tocan la guata PLANA CONCHETUMADRE.

Cuando las personas sin sobrepeso que nunca han sufrido marginación por ser gordas deciden “tomarse” la palabra, le quita poder a las personas que realmente lo son.

Así que cuando estás pal pico porque comiste mucho, hinchá de peos o sientiéndote más consciente del espacio que ocupa tu cuerpo, entonces dilo en específico. No uses a los cuerpos gordos como una broma o como una forma (pillinias, creen que soy hueona) de buscar que la gente les diga cumplidos como “ay si no estay gorda, ke zoooy oh”.

Estamos todos y todas cagás con los temas de imagen corporal, es un hecho, pero tomarse palabras que no corresponden por hacerse las chistosas ni ayuda a nadie.

+ “(Pero) Erí súper bonita de cara”

Siempre he tenido una cabeza chica y una cara desproporcionada a mi cuerpo. Básicamente, tengo cara flaca y el cuerpo gordo. Eso ha sido una especie de “privilegio” porque constantemente escucho que soy como una gorda top por tener cara bonita. De hecho la foto que ven al final de esta columna es con obesidad mórbida. Pasa piola la hueá.

Entonces, parece algo positivo que alguien me diga que mi cara es bonita, ¿no? Las personas gordas estamos acostumbradas a ser elogiadas por nuestra cara. Es probable, de hecho, que se haya utilizado como una microagresión contra todas las personas gordas.

Levanta la mano, amiga guatona, si has escuchado la frase “pucha qué serías mejor si perdieras unos kilitos porque tienes una cara tan bonita”.

Obvio que yo también la he cagado, porque estamos en un sistema que oprime a los cuerpos que no encajan con el estereotipo. Y, convengamos, que esos cuerpos son muy pocos. Así que la mayoría de nosotras está castigándose por alguna u otra cosa que no le gusta del cuerpo.

Como les dije, han pasado dos meses que me operé y si he bajado de peso y toda la hueá, sigo siendo gorda. Y, francamente, he sido una gorda feliz. Me ha dolido caleta cuando escucho esos horrores, pero quiero tanto a mis amiguis que entiendo sus trancas también. Y espero que elles y ustedes aprendan alguna cosita con esta cagá de humilde columna.

¿Qué chucha hago con la ropa?, ¿me compro algo que me va a durar dos meses o me compro ropa de fla-k? En la próxima y penúltima columna vamos a hablar de weas que importan.

Fuente: Everyday Feminism

Author

Papillas de por vida, gatos y feminismo. Periodista corcheteada.

  • Constanza Hernández Narbona

    lo mejor de la columna obesa son los GIFS!!!! jijiji <3

  • Lú Stone

    no sé como llegué acá(? pero tenes mucha razón. de todas maneras sentirse gorda es algo real, por más que no tengas sobrepeso real. personalmente siempre fui super flaca y estos ultimos años subi unos kilos, que para la percepción que siempre tuve de mi cuerpo me resultaron fatales, y me hacían sentir totalmente mal conmigo. algo a lo que amigas más gorditas me respondían con el -pero si estás flaca, exageras, de que hablas,entre risas- . y me jode que les cueste tanto entender que cuando digo que me siento gorda, es porque es asi, no porque espero que me recuerden lo flaca que estoy o porque quiero ningunearlas o de mala leche etc. 🙁
    creo que lo que quiero decir es que el sentirse gordo (entendiendolo como algo malo) a veces es más fuerte que el hecho de serlo, y que nadie puede saber realmente cómo se siente estar en el cuerpo del otro, aunque pensemos que la figura de ese otro es “aceptable” o “desable” por comparacion a uno mismo. un abrazo!.

  • Daniela Mariánjel

    Cuanto sabe amiga, me siento identificada con todo. Me han dicho gorda en la calle varias veces, un tipo cruzó para decirme gorda y lo que más me impactó, no fue que dijera que soy gorda, porque es una realidad, sino el hecho de que modificará su ruta sólo para decirmelo o.O y lo peor es que al contarlo una amiga me dijo “si no eres gorda, que eres loca”, en vez de decir “el hueón loco”. Mi prima me dice “si no eres gorda eres bonita”, me han dicho lo mismo de mi cara y cuando digo que soy gorda piensan que me estoy atacando y que deben decirme que soy linda…y no poh, lo digo porque soy gorda, no me siento fea por serlo, pero a veces me molesta el rollo y tengo que sentarme como “la maja desnuda”, entonces si me preguntan qué me pasa, les digo que el rollo me molesta o que me duele la espalda porque subí de peso, etc. ¡No necesito que me consuelen!, ser gorda no es triste, tener mal autoestima sí y mis problemas son del tipo “síndrome del impostor”, cuando estoy triste o depre, no es por mi peso, sino por lo que está detrás de ese sobre peso, quiere decir, falta de hábitos sanos y no hablo sólo de comida, sino que descansar correctamente, no saltarse comidas, falta de ejercicio, poca voluntad para resolver problemas y que mi ansiedad termine representada en un super ocho, tocarme el pelo en exceso, en vez de salir a caminar u ocuparme de lo que debo hacer y de lo que provoca la ansiedad. Actualmente el 60% de la población en Chile tiene sobrepeso, así que los gordos no somos el bicho raro, todo lo contrario somos realidad y muchas bajamos de peso generalmente por salud y no para vernos guachonas.