En julio de este año se realizó la cuarta versión de la Semana de la Visibilidad Lésbica y Bisexual, un espacio de actividades de reflexión y encuentros en torno a la invisibilización histórica de las lesbianas en Chile. Esto que comienza en los primeros días del mes, culmina el 9 de julio, fecha en la que se conmemora el asesinato de Mónica Briones, en 1984. Por esas mismas fechas, también, apareció Ayuquelén, una organización de lesbianas que se plantó frente a la discriminación y la violencia en plena dictadura.

Cecilia Riquelme, una de las fundadoras explica en Bandera Hueca que “hubo muchas motivaciones para organizarnos, las mismas que fueron creciendo en orden cronológico y de impacto: la cantidad de necesidades que teníamos como comunidad escondida e invisible, el hecho de haber sido expulsada de un trabajo por mi condición y lo más doloroso, el asesinato de nuestra amiga Mónica Briones. Desde 1983, que fui al Segundo Encuentro Feminista de América Latina y el Caribe en Perú y participé en el taller sobre lesbianismo en ese evento, volví muy motivada a Chile a conversar con otras compañeras para armar una organización. Con la ”Su” conversamos con muchas mujeres de la importancia de organizarnos, incluso con la misma Mónica. En ese contexto conocimos a Carmen, quien también había estado en el encuentro de Perú. Sin embargo, la trágica muerte de Mónica Briones, el 8 de julio de 1984, fuera del bar Jaque Mate, en Plaza Italia de Santiago, quien terminó asesinada por razones nunca aclaradas, nos impactó muchísimo. Recuerdo que nos reunimos después del funeral en el restaurante Quita Pena y no podíamos parar de conversar. Entonces decidimos que era tiempo de reunirnos sistemáticamente”.

Teniendo la historia siempre por delante, en el 2018, diferentes organizaciones y lesbianas autoconvocadas decidieron realizar un Encuentro Lesbofeminista, que se realizará este sábado 1 de septiembre, durante toda la jornada en el Liceo Confederación Suiza de Santiago.

“En la coordinación de la cuarta semana de la Visibilidad Lésbica, que fue en julio pasado, el grupo coordinador, que somos mujeres lesbianas activistas nos damos cuenta de esta necesidad de reencontrarnos, reconstruir la historia y visibilizarnos más dentro del movimiento feminista, que muchas veces nos ha invisibilizado y además, visibilizarnos dentro del movimiento LGBT. Entonces, surge esa energía para reunirnos y articular demandas que nos permitan luchar juntas”, explica Gabriela García, una de las organizadoras de este encuentro y parte de VisiBLES.

Gabriela García (a la derecha) * Archivo de Presentes

“En general, ha existido una invisibilización. Muchas mujeres que participan del movimiento feminista tienden a definirse desde el feminismo, no desde lo lésbico. Lo lésbico tiene una diferencia en relación a la crítica o ataque al heteropatriarcado, en la medida que nosotras construimos vidas sin los hombres, va más allá. El poder articularnos entre nosotras para visibilizarnos ahí también sabemos que es responsabilidad nuestra y por eso surge esta necesidad y hay tantas ganas. Hemos tenido mucha movilidad, sin dar tanta información. Se está inscribiendo mucha gente, desde nuestras propias luchas lo percibimos y al unirnos todas, articularnos en una actividad como la semana de la Visibilidad, vemos que puede servir para algo mayor”, declara Gabriela.

García también hace énfasis en la doble discriminación hacia las lesbianas. “Todas las mujeres hemos vivido en esta sociedad en donde prima el heteropatriarcado y las mujeres lesbianas vivimos doblemente discriminadas, tanto por género, como por orientación. Y últimamente, hay un movimiento social que está generando luchas y desde la invisibilización que surge desde el movimiento LGBT y el feminismo, es que las lesbianas necesitamos unirnos, tenemos voz, pero necesitamos reunirnos entre nosotras para que esto se articule. Creo que desde ahí surge la necesidad, estamos en la historia, en la búsqueda de derechos, existimos, pero necesitamos articularnos”.

Por supuesto, las lebianas existen. Están en todas partes. Son las amigas que te prestan libros, son las que te enamoran. También son las que te ayudan a abortar. “La amiga lesbiana siempre tiende a ser más feminista, ja, ja, ja. Por eso queremos articularnos, para darle mayor fuerza. Poner un nombre común, porque como dices tú, las lesbianas feministas estamos en todas partes. El tema es cómo plasmar esto en un encuentro que permita unir nuestras luchas y nuestras demandas, que no existan personajes aislados que una va conociendo”, asegura.

Este encuentro está patrocinado por Fondo Alquimia y “organizado por lesbianas autoconvocadas, Visibles, que es la organización a la que yo pertenezco, Ceres, Jueves de Lelas y tenemos también como colaboradoras a Iguales y Burdas. Somos todas parte de la coordinación de la Semana de la Visibilidad.  El encuentro va a durar todo el día. Va a haber una acreditación a las once de la mañana, luego habrán dos módulos de espacios de reflexión, hasta las seis, donde queremos hablar sobre estas demandas. Sabemos que este es un primer paso, han habido encuentros lésbicos feministas en la historia y queremos reconstruir también esa historia y dar un paso más. No estamos inventando la rueda, sino que estamos sumándonos y vamos a reflexionar sobre eso. Después de las seis tenemos actividades culturales, cierran las Horregias, hasta las nueve de la noche”.

Reunirse de esta manera es una invitación a hacerse cargo de diversos temas. Uno de ellos también es el lesbicidio, es decir, ser asesinada por ser lesbiana. Recuerdo hace meses, en un concierto a beneficio de Red Muchacha que un periodista extranjero se rió a viva voz cuando Horregias, arriba del escenario usaron este término para recordar el crimen de odio de Nicole Saavedra, una lesbiana de 23 años asesinada en el 2016. ¿Qué es lo que da risa? ¿Suena raro? Ahí es cuando el concepto de invisibilización resuena y no es más que la confirmación de su existencia. 

“Los crímenes de odio o lesbicidios es uno de los puntos más graves, porque ahí se ve cómo la violencia estructural llega a su máximo, el asesinato por orientación sexual. Ahí se juntan diferentes puntos de la discriminación. Entra la educación, la pobreza, los pueblos originarios, orientación, ser mujer y nos corresponde visibilizar eso”, dice Gabriela.

Reconstruir una historia

“El lesbianismo es un asunto político. La sociedad siempre ha dicho que lo privado no es político, en el sentido de que cualquier cosa que ocurra en el ámbito de lo cotidiano, que es el ámbito de la mujer, no implica cambio social. Nosotras, como lesbianas que asumimos un opción de vida distinta, hacemos el cambio político”. Esto es lo que decían las integrantes de Ayuquelén en una entrevista en la revista APSI, en 1987. Una entrevista que aceptaron dar sin nombres ni fotografías.

Mónica Briones * Archivo de Rompiendo el Silencio

Para Gabriela, este encuentro también es un eslabón dentro de esa historia que no se olvida. “Esto surge de la semana de la Visibilidad Lésbica, que conmemora la muerte de Mónica Briones el 9 de julio, en plena dictadura y por la que también surge Ayuquelén. También es un recordatorio a la primera organización lésbica en Chile, donde sabemos que la lucha implicó otros obstáculos, en plena dictadura y de mucha invisibilidad y, por tanto, nosotras nos tenemos que hacer parte de esta historia, para recuperar lo que se ha ganado. Sabemos que estamos aquí y que podemos hacer este encuentro gracias a todas las mujeres que vinieron antes, no solamente en Chile. Y reconstruir la historia tiene que ver con cómo funciona el heteropatriarcado en general, nos cuesta ser parte de la historia y volvernos más públicas. Por eso reconocer la historia es parte fundamental”.

*Si quieres participar del encuentro puedes inscribirte acá.

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