Felipe Huerta, además de ser uno de los cuatro integrantes de Amarga Marga -el fichaje más novel de Algo Records- es también el que escribe y canta una que otra canción de las que nos hacen saltar y bailar, en cada presentación que da con sus amigos Nahi, Diego y Terán. Esas mismas que están en Mi Arma Blanca, su disco debut lanzado en el 2016, dos años después de su EP homónimo, con el que recorrieron casi todos los lugares del circuito de tocatas de los últimos tiempos. 

Fuimos a La Florida, a conversar con Felipe y a conocer su pieza.

—¿El color de tu pieza tiene algún significado?

Sí, antes tenía una blanca toda rayada, y una vez leí por ahí que el morado representa en los lugares algo bien profundo, algo que tiene que ver con lo onírico o con lo oculto también, entonces quise pintarla de ese color. Al final, mi hermana escogió este que me gusta mucho, porque siento que como que me hunde en mis emociones.

—Lo que más te gusta de tu pieza.

Yo creo que lo que más me gusta es mi velador, todo lo que contiene. También mi luz y unos cassettes.

—Algo de tu pieza que guardarías por siempre.

Algo que he tenido siempre y lo guardaré por siempre es este cofre. Tiene todos mis recuerdos: mis juguetes de niño, mis pósters, cuadernos y fotos de cuando iba en el colegio… y cosas por el estilo. Siempre he pensado que estos son como mis recuerdos, de hecho, cada cierto tiempo lo abro, saco todo lo que hay adentro y aprovecho de guardar cosas que siento que pasaron y no las quiero botar.

Felipe Huerta de Amarga Marga

—De las piezas que has tenido, ¿cuál ha sido tu favorita?

He tenido como cuatro habitaciones distintas y creo que la más me ha gustado es la primera, la de cuando era más niño. Igual me gusta mucho en la que estoy ahora.

—¿Cómo describirías tu proceso de composición?

Creo que nunca me la había planteado tanto como ahora, porque estamos en proceso de composición con la banda. Cuando empecé a hacer canciones fue en el colegio y ahí era muy distinto a lo que es en este momento. La manera de componer va cambiando siempre porque, en el fondo, vas probando cosas que funcionan a tu gusto y de repente te das cuenta que ese recurso que ocupaste ya no genera cosas nuevas para ti mismo.

Mi proceso siempre parte con una idea pequeña en la guitarra acústica (aquí en la pieza incluso). Por ejemplo, no sé, tengo ganas de componer, entonces hago una letra corta, hago una melodía con unas notas y después empiezo a agrandarlo más con el maqueteo que se hace en el computador. Es un proceso largo igual, sobre todo porque me pregunto más si las cosas que estoy haciendo me gustan.

—Respecto a la composición, ¿qué estás buscando ahora mostrar en tus canciones? ¿Qué piensas que ha cambiado?

En mis composiciones siempre he querido mostrar cosas que me pasan realmente, ser super honesto. También me gusta llevarme más lejos, por un tema de comodidad, yo creo. Se te hace simple hacer canciones desde un punto de vista donde sabes cómo sacar esas cosas, cómo concretarlas, pero a mí me gusta mezclar sentimientos, probar cosas con las que aún no experimento e intentar que me resulten, porque obvio que hay muchas cosas que no resultan, pero de eso se aprende. Por ejemplo, ahora estoy tratando de mezclar mi música con algo más bailable y creo que eso también es un buen reto, porque es difícil que la gente acepte eso y tampoco estoy acostumbrado, no es mi escuela, pero me gusta probar y a la vez plasmar de la forma más honesta lo que siento.

Felipe Huerta de Amarga Marga

—Lo que más te gusta y lo que menos te gusta de ser músico.

Lo que más me gusta es que hago algo que no es tan común desde mi propio parecer. Me gusta, porque ser músico permite pasar tiempo con mis amigos, hacer canciones con ellos y eso me hace dar cuenta de que llevo un camino con ellos de mucho tiempo y a pesar de eso no se ha cortado.

Lo que me carga de ser músico es hacer cosas y que los demás no entiendan. O sea, yo utilizo este medio para expresar o decir cosas, pero con un lenguaje muy inventado. Lo que más me carga es cuando lo toman de una mala manera, porque me gusta cuando la gente reinterpreta la canción en base de algo de ellos mismos.

—¿Cómo te sientes cuando la gente que escucha tu música te pide opiniones sobre la música que están haciendo ellos?

De alguna forma lo encuentro como un sueño de niños, porque cuando era chico con los cabros siempre imaginábamos “que bacán debe ser que pasen esas cosas”, y de repente comienzan a pasar y uno se da cuenta que las estaba esperando. 

Encuentro gratificante saber que hay gente valore lo que hago desde una perspectiva más técnica y que se sientan con las ganas de preguntarme, se acerquen y me digan “danos una opinión de nuestra música” u “oye, estoy haciendo esto, me gustaría que me dieras tu opinión”. Eso me hace sentir que hay alguien que valora más allá de lo que dice o expresa mi música, y es una de las cosas que me hace sentir bien con la música.

Felipe Huerta de Amarga Marga
Fotos: Loreto Ortega

—¿Crees que hay un escenario grande dentro de tu carrera al que quieras llegar?

No buscamos mucho eso, o sea, siempre hay lugares a donde se pueden llegar, pero tocando nomás. Después te das cuenta de que “oh, estamos aquí, en este momento, y está pasando esto con la música”. Eso nos pasó cuando la gente comenzó a cantar nuestras canciones, y yo creo que es lo más importante, la conexión que se llega a hacer con el público antes de tocar en cualquier otro bar o escenario. 

Author

El blog de Macarena González y Valentina Adones, en el que buscan exponer las historias y emociones detrás de la música y el arte.