Vicenta Mendoza es diseñadora gráfica, tiene 24 años y desde hace algunas temporadas se dedica a darle circulación a Fanzinombre, un fanzine en el que reúne a diseñadores y escritores y que se mueve de manera gratuita en diferentes librerías e incluso cafés. Además, tiene una banda que se llama Pasaje, junto a Nicolás Garín.

Conversamos con Vicenta para saber más sobre Fanzina, su nuevo proyecto, que hace algunos días abrió una convocatoria para quienes quieran ser parte de la publicación. “Fanzina es una publicación sensorial por y para mujeres que se enfoca en nuestra sexualidad. Nace a partir de mi proyecto de título queriendo resolver inquietudes personales que resultan ser bastante colectivas, como poder mostrar temas cotidianos respecto a nuestro cuerpo, narrados y mirados desde nosotras”, explica.

“Siempre me ha parecido que nuestra sexualidad se ha visto limitada como si fuera algo prohibido o demasiado misterioso, algo tabú, además que históricamente ha estado enfocada visual y narrativamente desde la óptica del hombre hasta por nosotras mismas, y me parece espantoso que nos veamos desde ese mismo lugar. Creo que hay que redescubrir nuestro espacio aunque eso signifique de construir el lenguaje e imaginarios. Fanzina nace para contribuir a sanar esa herida histórica que como mujeres llevamos ancestralmente tapada en nuestros cuerpos”, señala.

Para la diseñadora, el formato fanzine es el que más le atrae por “la accesibilidad que tiene, y su carácter de autogestión. Cualquiera puede publicar un fanzine sin mayores costos de producción, tiene que ver sólo con iniciativa y motivación. Es una manera democrática de publicación que se puede adaptar a cualquier formato. Pero por sobre todo, la libertad editorial ya que no hay publicidad ni intermediarios ¡Publicamos lo que queremos!”, asegura.

El primer número de Fanzina hablará sobre la menstruación y su creadora explica esta elección dirigiendo los dardos a cómo la cultura nos ha dicho cómo debemos hablar de ella.  Sobre El Periodo, que será el nombre que recibirá la publicación, Vicenta dice que “me parece que huele a misterio, a duda, a confusión, y hay una rara lógica cultural de tratarlo como una enfermedad, lo que me parece absurdo ya que por definición una enfermedad es una alteración del funcionamiento normal en nuestro cuerpo, y el periodo no es ninguna alteración, es un proceso normal, cotidiano y natural que más de la mitad de la poblacional experimenta cada mes”.

“Creo que el gran problema radica en que funcionamos en una sociedad patriarcal y capitalista donde la productividad es la única manera aceptable de lidiar y, para nosotras como mujeres, no hay un respeto colectivo de los procesos naturales de nuestro cuerpo. Creo que un tema tan común, no debiese ser tabú, y como aún vemos que nuestras lógicas cotidianas y prácticas no lo consideran, me gustaría recomenzar a visualizar el periodo a través de nosotras mismas, me gustaría saber cómo lo viven otras mujeres a nivel personal y social y qué significados le dan”.

–¿Cómo vives tú el período?

Desde que dejé de tomar anticonceptivos empecé radicalmente a conocer más mi cuerpo y a experienciar mi menstruación natural, abundante, cíclica, secretando todas las hormonas que mi cuerpo genera. Desde ese momento comencé a reconocerme mejor (me di cuenta de todo lo que estaba escondiendo, además de contaminando mi cuerpo), pero también fue doloroso abrir los ojos. Creo que como sociedad no comprendemos ni respetamos estos procesos. Hay muchas cosas que me chocan de cómo lo ven hombres y mujeres también, mitos como por ejemplo que no se pueden tener relaciones sexuales, no se pueden desarrollar muchas actividades, etc. Para mí el periodo es sagrado, es el momento del mes en que estoy más conectada conmigo misma.

Por otro lado, la elección de la palabra para el título tampoco es antojadiza. “No le quise poner a la edición ‘La Regla’ porque me di cuenta que tenía un simbolismo espantoso para nosotras, su significado es normarnos sexualmente como mujeres maduras por “Regla”, cuando comenzamos a menstruar ya nos regimos por deberes, dejamos de ser niñas y estamos reglamentadas. Se trata de nombrar este proceso así porque obedece a una regla cronológica, deberes y obligaciones. Es increíble como el lenguaje inconscientemente incorporado construye realidades”.

–¿Qué esperas que llegue dentro de esta convocatoria?

Un grito liberador, las perspectivas de nosotras desde nosotras, eso por sobre todo. Muchos puntos de vistas, pensamientos y sentimientos, y también un importante aporte visual y literario, para que el espectador desde cualquier punto de vista, sea hombre o mujer, conservador o liberal, pueda despojarse de lo temeroso y asqueado en que erróneamente que se ha “visto” el periodo, y comenzar a observar con normalidad nuestra menstruación. Espero que sea una experiencia sanadora.

–¿Cuál es la importancia de las publicaciones hechas por y para mujeres?

Poder crear nuestros imaginarios propios, que son distintos a los que nos han mostrado siempre. Poder ser un soporte fidedigno de este relato para considerarlo como es debido.

*¿Quieres participar en Fanzina? La convocatoria está abierta hasta el 2 de septiembre y debes enviar tus ilustraciones (PDF 10cm x 17cm, 300 dpi, CMYK), fotografías (PDF 10cm x 17cm, 300 dpi, CMYK) o textos (700 caracteres máximo) a fanzinamag@gmail.com. 

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Discos por sobre ahorros en el banco. En Twitter: @javieratapiaf