Hace algunos días, Natalia Valdebenito fue entrevistada en CNN por Matilde Burgos y se refirió a un caso de abuso en el Clan Infantil de Sábado Gigante, espacio en el que participaba haciendo notas a los diez años. Esto trajo repercusiones y declaraciones muy irresponsables en otros medios de comunicación, como el programa matinal Mucho Gusto.  Revisemos unas perlitas:

“Yo jamás vi, viví o presencié una cosa como esa. Jamás escuché en el transcurso de mi carrera en Sábado Gigante algo como esto”, dijo Luis Jara, invalidando una experiencia personal a través del relato de la suya. “A mí me gustaría que fuera más precisa. Si yo no voy a impulsar… siembras un manto de duda. Para mí esto se hace con nombre y apellido”, continuó.

“Es que uno tiene que ser responsable. No dudo que la intención sea buena, pero la Natalia sabe que es una mujer de medios y sabe que va a tener repercusiones, acá faltó una cuota de responsabilidad. Uno tiene que demostrar o dar un nombre, uno le hace mucho daño a un programa del que todo el mundo tiene un lindo recuerdo, uno se tiene que hacer cargo de sus palabras”, dijo Karla Constant, regalona a la que le importa más la imagen de un programa que pensar en la seguridad de los niños.

Por otra parte, Millaray Viera le respondió a Karla. “Yo no creo eso, me parece súper responsable que si tú viste un hecho de abuso, contarlo. La Natalia era una niña, y quizás esto impulse a niños que estaban en ese clan a que cuenten lo vivido. No me parece irresponsable, me parece más importante. El programa en sí no es una persona con nombre y apellido”. La única decente de ese panel, junto a Begoña Basauri, quien replicó unos minutos más tarde: “ella está hablando de una experiencia que la traumatizó, ella no fue a contar un abuso de alguien. Ella está hablando desde su experiencia”.

Luego, Ivette Vergara dice: “¿qué pasa si esto no queda en nada, si nadie apoya ese testimonio?. ¿Qué pasa con el daño, la imagen? vuelvo a insistir a mi me parece irresponsable, se pone un manto de duda sobre un equipo. ¿Qué pasa si alguien sale en la prensa el dia de mañana y dice que en el Mucho Gusto abusaron de un niño?. Se mancha a un equipo. Si uno quiere hacer eso… los medios de comunicación no somos los justicieros, yo siento un precedente con responsabilidad si hago una denuncia con nombre y apellido. ¿Por qué vas a generalizar con la gente que trabajó en ese equipo?”.

Millaray Viera: “¿Pero no está bien sembrar ese manto de duda? Finalmente, el programa no supo resguardar la seguridad de un niño que fue abusado, el programa cometió un error”.

“Es que lo estás dando por hecho”, dicen Karla Constant y Luis Jara, (conocidos regalones de Don Francisco), al unísono.

Ivette Vergara: “cuando uno hace una denuncia tan al voleo cae gente que no tiene nada que ver”.

Luis Jara: “Caen justos por pecadores”.

Viñuela: La Natalia debió haber sido más precisa. Yo vi a un periodista o un productor, si dices Sábado Gigante puedes pensar de Don Francisco para delante. Ella tiene que haber visto quien fue, debió hilar más fino.

Luis Jara: “Hay mucha gente dolida”.

María José Quintanilla: “Más allá de la víctima o de buscar culpables, acá hay una persona que sufrió más allá de lo que dice la Natalia, me cuesta mucho entender esto de abrir un portal y verte desnuda por otra persona”.

Karla Constant: “Sí, esto puede abrir puertas, ojalá esto se investigue porque quedó el manto de duda y eso no me parece. Ojalá que esto de pie para algo más importante”.

Esto sucedió en televisión abierta, en un canal con el presupuesto suficiente para tratar el tema de una manera decente invitando a expertos a explicar, por ejemplo, por qué sí es válido que una persona hable de una situación que pasó hace veinte años y que la traumatizó. Que explicará por qué Natalia sí fue parte de un abuso aunque no fuera directamente sexual, a ella. Tienen los recursos y el espacio para poder llevar este tema puntual a un nivel educativo, a conversarlo y ayudar a quienes estén desde el otro lado de la pantalla viendo, que probablemente también han sufrido este tipo de violencia, porque no es algo aislado, es más común que lo que la sociedad está dispuesta a aceptar. (Estas son preguntas retóricas, todos sabemos por qué la televisión abierta es incapaz de abordar estos temas de una forma decente).

Bueno, hoy sí se pudo hablar con altura de miras, inteligencia y sensibilidad al respecto. Lo hizo la misma Natalia, en su programa Café Con Nata, de Súbela Radio. En el primer bloque, fue entrevistada por Rayén Araya y este es un extracto de lo que ella declaró:

“A mí el caballero no me tocó. No me hizo nada malo. Él era el camarógrafo que nos acompañó a un viaje, típico, para grabar. Éramos un grupo de niños de baile más los que entrevistábamos, por eso yo estaba con ellos. Se mostraban los palafitos, los niños bailaban en los palafitos  y yo entrevistaba a las señoras que vivían ahí”.

“Yo nunca había viajado en tren, tenía 9 años y este era un viaje de trabajo pero nos tenía entusiasmados, porque para mí viajar a esa edad era descubrir el mundo, viajar en tren, salir de la casa era una locura. Esto ocurrió en una noche, teníamos habitaciones separadas, a nosotras nos cuidaba una mamá y este señor cuidaba a los niños. él estaba en esa cabaña. Al otro día, los niños nos cuentan a las niñas lo que pasó. Mis recuerdos son nebulosos y he conversado con otras compañeras sobre ese momento y yo recuerdo algunas cosas que las otras no. Los tocó, hacía que ellos se masturbaran, ese tipo de cosas”.

“Nosotros jugábamos a tener unos casetes y contarnos historias entre nosotros. Y recuerdo que escuché el casete de ellos y palabras que ese señor dijo esa noche y eso me perturba. ‘Sacate la ropa’, eso es lo que recuerdo. Todos supimos que había pasado algo y lo entendimos perfecto en ese momento”.

“Seguimos grabando, no se llevaron a este señor, solo lo llevaron a un hotel. En una habitación nos juntaron a todos, nos dijeron que él se había equivocado y que lo iban a separar de nosotros. Se nos dice que nos tenemos que quedar callados, que los adultos le van a explicar a los papás, porque nosotros no entendemos”.

“Luego de eso fue súper difícil estar ahí, estábamos llorando todas en la cabaña. Recuerdo ser chica y decir ‘tapémonos el poto para que no nos hagan nada’, porque el tipo seguía ahí. Él seguía detrás de la cámara y eso quiere decir que había que mirarlo a él cuando nosotros hacíamos cosas”.

“Nos acompañaban a hablar por teléfono, no nos dejaban decir lo que pasaba, yo solo lloraba mucho.

“Tenerlo ahí es algo que yo no puedo entender, ahí es donde se ve el actuar de las instituciones que están a cargo de niños, de personas. Es muy raro que no hayan terminado la grabación, seguimos como si nada, con el señor detrás de la cámara, había que mirarlo. Había una grabación en desarrollo, padres en Santiago que no tenían idea”.

Respecto a las declaraciones que se hicieron en otros medios luego de su entrevista, como las que mostramos antes en Mucho Gusto, Natalia dijo: “es lo mismo que pasó hace treinta años. se preocuparon de la institución, de la figura del animador y no de los niños. Me defendí todo este tiempo de mi propio recuerdo, con la idea de que yo no fui la abusada. pero cuando una empieza a aprender, una se da cuenta que tambien es mi historia y que también soy parte de eso”.

Luego, en el segundo bloque se integró la psicóloga Raffaella Di Girolamo y fue, nuevamente, una conversación con altura de miras y la intención de ayudar a replantear estos temas desde un punto de vista educativo y también terapéutico para los auditores. Les recomiendo mucho que, al menos, escuchen ese bloque, porque de verdad puede ayudar a ver desde otra perspectiva esos sentimientos que muchas veces caen sobre las personas abusadas, como por ejemplo, la culpa, tanto la que nace por el mismo hecho de haber pasado por un tipo de violencia así, pero también la posterior, la que aparece cuando sientes que no puedes hablarlo, que ya no puedes hacer nada.

El programa completo lo pueden escuchar acá:

 

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