Hasta el momento hemos ido revisando mi senda sagrada hacia la cirugía bariátrica, que ha sido un camino súper rudo, pero que igual da risa, porque cómo chucha me pasa tanta hueá.

En la primera columna les di algunas pinceladas de lo que es vivir con obesidad y hubo muchas reacciones de “NO LO PUEDO CREER HUEONA, QUÉ CHUCHA ESTA SOCIEDAD”, con respecto a la situaciones gordofóbicas que he presenciado y vivido. De hecho, tengo tan afinado el ojo con la hueá que a veces veo fotos de famosas en Instagram en que se ven un poco más gorditas, me meto a la sección de comentarios y siempre alguien ya comentó “OE QUE ESTAY GUATONA” dentro de los primeros diez comentarios. Veo la foto y ya cacho que se viene el guatoneo, es como un súper poder.

De hecho, hace poco un amigo bromeaba con que para Halloween se iba a disfrazar con una peluca rubia, pero que si no bajaba de peso se iba a parecer a la Vesta Lugg. Hasta ese momento no cachaba quién era, así que la googlié y me encuentro con una mujer joven sin sobrepeso. Entonces, ¿qué chucha es ser gorda?

Vesta Lugg
Esta es la Vesta

Desde la experiencia personal me he dado cuenta de que todas las mujeres se consideran gordas en algún punto. Su cuerpo está en una constante transición hacia la delgadez soñada, lo que se traduce desde un número en la balanza (lo que pesaban hace quince o más años, generalmente) o una parte del cuerpo que no adelgazó como les hubiese gustado (ejemplo: el murciélago del brazo).

Viajando en el tiempo, hace mushosaños, recuerdo que en el liceo me sorprendía ver cómo mis compañeras y amigas se iban “subespecializando” en criticar y modificar su cuerpo: que las cejas tienes que ser así, que el pelo en los brazos, que las rodillas son raras, que los pómulos, que la guata dura y suma y sigue, ¿quién chucha puede vivir así?

Hace un par de años han empezado a tomar relevancia los movimiento de Body Positive o de aceptar tu cuerpo como es. La teoría ya existe hace mushosaños, pero se topa con un viejo amigo llamado capitalismo que, para vivir, necesita que estés inconforme con tu cuerpo para que gastes todo tu tiempo y dinero en eso. Al amigo capitalismo no le gusta que tú te preocupes de los temas importantes, como la pobreza, pensiones desiguales, vivir en un país segregado, etc. Tu amigo capitalismo quiere que te enfoques en ser bonita no más y te da una serie de modelos a seguir para que tampoco decidas tú misma cómo quieres ser. Es muy amoroso.

Así es como llegan a la publicidad los mensajes de “quiere tu cuerpo, pero ni se te ocurra dejar de usar esta crema o comprar ropa en mi tienda”. Incluso estos mensajes han llegado a las revistas para mujeres, llevándolas al siguiente nivel de esquizofrenia: en una página te dicen QUIÉRETE AMIWA, en la siguiente SE VIENE EL VERANO Y ESTÁS HINCHADA, en la siguiente una receta de panqueques con manjar.

PERO QUÉ CHUCHA

En fin, las mujeres estamos expuestas todos los días a esa esquizofrenia de los cuerpos, pero la lucha del movimiento #BodyPositive no tiene que ver con la delgadez, lo siento en el alma. Cuando recién empecé a escribir la Columna Obesa me empezaron a llegar comentarios del tipo “ay, soy tan flaca que tampoco encuentro ropa bonita” o “a mí también me hacen comentarios por ser flaca” o “podrías escribir sobre cómo las flacas sufrimos también”. Para empezar, nunca he sido flaca así que no puedo hablar desde un lugar que no he vivido.

Pero, ¿por qué tan mala onda Pancha? Les explico:

Los cuerpos gordos han sido históricamente oprimidos, disfrazado en el lema de que tiene que ver algo con salud, pero tú y yo sabemos perfectamente que nadie deja esos comentarios mala onda en Instagram pidiendo tus niveles de glucosa en la sangre. Querides flaquis, este no es su movimiento, este es el movimiento de personas que han sido oprimidas sostenidamente en todas las aristas de su vida. Entiendo perfecto que alguna vez les hayan hecho bullying y eso pudo tener consecuencias en sus vidas, no se trata de ningunearles tampoco.

Hagamos un sencillo ejercicio. Si googleo imágenes de FLACA esto es lo que aparece:

Y si googleo imágenes de GORDA:

Me imagino que ya están sacando sus propias conclusiones. Hay muchísima más caricaturización de las gordas que las flacas, incluso con categorías de FEA y ASQUEROSA.

El punto en que no todos tenemos que estar en el centro de cada doctrina. Ciertos movimientos están específicamente dirigidos a apoyar a la gente que más lo necesita. Centrarse en la gente gorda o las personas en situación de discapacidad no es dejar de lado a los otros, sino que permite un espacio para los grupos marginados puedan adquirir relevancia unos a otros y luchar contra la opresión que enfrentan. Y tratar de centrarse en un movimiento sobre un tipo de dominación que no experimenta puede realmente obstaculizar el progreso social y la igualdad de aquellos que están luchando.

Para terminar, la hueá es que no puedo decir nada sobre cómo tú -o cualquier persona excepto yo- se siente sobre su propio cuerpo. Sin embargo, quiero que todes, incluyéndome, nos sintamos bien con los cuerpos en los que estamos. Creo que ese camino es más rudo que el de una cirugía bariátrica, es una lucha diaria con el mundo y una misma que se tira pa abajo.

Links de interés:

+10 Not-So-Feminist Things We Feminists Do in Comments Sections
+How I Know the Body Positive Movement Will Never Be Mine to Claim

En el próximo capítulo vamos a ver cómo cresta me va en el gimnasio: ¿seré la única gorda?, ¿me cabrá el pantalón de buzo roñoso que guardo desde el 2012?, ¿me dará paja?

Author

Papillas de por vida, gatos y feminismo. Periodista corcheteada.

  • Natalie Chauriye

    Muy de acuerdo contigo. En mi pega (soy médico) indico a veces tratamientos para bajar de peso. Pero bajar de peso por salud, para evitar riesgo cardiovascular, diabetes, artrosis, etc. Me han llegado chicas con leve sobrepeso o simplemente “delgadas” que quieren imitar los estereotipos photoshopeados de las revistas. Independiente de perder un paciente me niego, y refuerzo el valor de la autoestima y la vida sana.
    La obesidad sí trae problemas de salud, estamos claros, y si una chica quiere combatirlos por esa razón estoy de acuerdo, pero hay que abrir los ojos, quererse y llegar al punto en que te sientas cómoda como individuo, sin cumplir con estándares y medidas ficticias. Saludos!

  • Toncy Dunlop

    Me gusta mucho cómo escribe Your Fat Friend sobre este tema: https://medium.com/@thefatshadow

  • Yo creo que donde los extremos se pueden unir es que el amigo capitalismo no solo les pide ser flacas, sino que el requerimiento es ser sexy y “ricas”… Y talentosas y fuertes y la cachá de weas…

    Los problemas de las flacas no son los de las gordas pero ambas sufren de expectativas ajenas que puta que paja ser mina wn! Valor!

  • Daniela Alvarez Hernandez

    Me encanta tu columna y la manera en que escribes. Además de divertir, da harto en qué pensar. La disfruto mucho.