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Festival Neutral 2014: el día de los consagrados

Festival Neutral 2014: el día de los consagrados

El público comenzaba a llegar al GAM de la mano de las nubes, para presenciar la versión 2014 del Festival Neutral. Un evento más dentro de la agenda anual del centro cultural y que debiera replicarse con otras bandas y sellos, dadas las condiciones técnicas impecables de las salas, grandes espacios al aire libre y el Puma Lab, una tienda en la que es posible ver espectáculos musicales en vivo, sin sentirse en un gran afiche de publicidad.

Aunque a eso de las dos y media de la tarde aún faltaban algunas horas para ver a la mayoría del cartel, en el centro cultural ya se congregaban los asistentes al Mini Neutral. Ervo Pérez y Catalina Burgos se presentaron con su mesa de sonidos y juguetes, con su proyecto Bending Toyz. Ruidos y ritmos que llamaron la atención del novel público a partir de luces, bases contagiosas y la intervención sorpresiva de sonidos de animales. La idea de este proeycto es buenísima, pero hacer música que le interese a los niños en vivo, debiera ayudarse de relatos más directos por parte de los músicos. Aún así, los pequeños y grandes llegaron, observaron y disfrutaron la primera presentación.

Foto * Javiera Tapia
Foto * Javiera Tapia

Al mismo tiempo que el viento elevaba las cintas de colores del patio del GAM -para la felicidad de los niños- comenzaba la Clínica de DJ y, más tarde, la exitosa clase de baile impartida por Yeimy Navarro, la coreógrafa responsable de los ritmos de Gepe y Astro.

A pesar del retraso del Zócalo, que tuvo confundido al público durante toda la jornada en cuanto a los horarios y topes de las presentaciones, nos pusimos la chaqueta y bajamos a ver a Congelador. Ya sea al aire libre o en salas, este proyecto histórico resulta demoledor. En esta ocasión presentaron al público su último trabajo, Cajón y confirmaron dos cosas: en primer lugar, que da lo mismo el tiempo que una banda se demore en concretar un disco, si va a ser capaz de azotarte de esa forma con él y segundo, que esta fue la jornada de los proyectos más antiguos. El primer destello de esta tesis, fue Santis y compañía.

Foto * Carlos Juica
Foto * Carlos Juica

También, dentro de las actividades gratuitas que se desarrollaban en el Puma Lab se encontraba la presentación del proyecto del peruano Chico Unicornio. Quizá el más desconocido de todos los que se presentaban en el festival para el público local, supo conectar con muchísima simpatía y humor con un público a priori casual. Y el humor es algo clave a la hora de hablar de su música. Con una banda ad hoc de instrumentistas locales para este tipo de presentaciones, se ganó a los asistentes con una desmarañada sucesión de canciones mucho más cercana al garaje que al neo-folk, etiqueta a la que él mismo suele adscribirse, o a experiencias sonoras como la que tuvo al ser miembro de las jornadas del Red Bull Music Academy en Madrid, en el que experimentó con un lado mucho más electrónico en su repertorio, como da fe el epé Plaza Matadero.

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Foto * Javiera Tapia

Armado de su guitarra acústica pero buscando sonoridades con tintes punk (algo así como lo que hacían los Violent Femmes), tuvo su momento álgido al recordar la versión del clásico de Dusty Springfield “I Only Wanna Be With You”, filtrado por la versión de Luis Miguel en aquel “Ahora Te Puedes Marchar”, que tanto éxito tuvo en todo el continente. No en vano llevaba en su guitarra una especie de sticker de papel, de la gira del mismo Luis Miguel en el año 82. Una alucinada historia sobre un supuesto choque en auto con Don Francisco, producida en Valparaíso, casi daba por concluida una actuación a priori, con ciertos riesgos de conexión con el público local (y más teniendo en cuenta que había una parte del público que eran niños por la gratuidad del evento) pero que se saldó de manera más que satisfactoria.

Tras ello acudimos a ver Felicia Morales a la cómoda sala A1. Todo el público sentado para asistir a la presentación de su EP, editado en un delicado 7” y, un adelanto de las canciones que conformarán su larga duración que, se supone, saldrá a lo largo del año. La instrumentista más solicitada durante un tiempo (acompañante de Gepe, Álex y Daniel, además de ser una de las Laura Palmers de Fakuta) se encuentra en el punto de dar salida a sus propias composiciones. En formato trío con teclado, sintetizadores (o piano según la ocasión) y, acompañada de otro violonchelo.

Una celebrada versión de ‘Caribean Blue’ de Enya, junto a Marcos Meza en el piano de cola, daba para pensar en cómo el tiempo da distancia suficiente a los proyectos musicales. En el caso de Enya, tanto Watermark como Shepper Moons,  (en este último se encontraba la canción versionada), se consideraron en su época discos de paso y bastante mal valorados por la crítica. Sólo el tiempo los puso como influyentes en estilos tan alternativos como la Glo-Fi, que tuvo su momento hace algunas temporadas. La música de Felicia no tiene nada que ver con esto, porque nace de una concepción mucho más clásica, aunque sin abandonar las estructuras pop. Pero, de igual forma no estamos ante sonidos como los del post-rock que, aunque instrumentales y emocionales, funcionan como cualquier otro género de la música popular.

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Foto * Javiera Tapia

Sólo queda en el aire la duda de cómo adaptar su formato a otros entornos (espacios abiertos, salas de conciertos con sonoridades deficientes) que podrían lastar un poco su visibilidad. Pero, visto el caluroso recibimiento, es algo de lo que, de momento, no debería de preocuparse.

De vuelta al Puma Lab y los conciertos gratuitos, para una actuación que probablemente rebasó las expectativas de interés iniciales. Prehistöricos pudieron bajar de ese escenario sintiéndose unos de los triunfadores de la jornada, entre la camada más reciente del pop chileno. Con una banda perfectamente conjuntada y una química desbordante entre Tomás y Jeca, se les veía exultantes probando hits pasados y canciones del inminente disco anunciado en formato vinilo.

Si hemos de guiarnos por las pistas de este show, podremos intuir que tal como se pudo ver en el single de adelanto, la arrebatadora ‘Con Tu Cuerpo El Huracán’, dejan de lado un poco las máquinas y los sonidos más sintéticos, para dotar de organicidad su música. No es un detalle menor. Su directo es competente, poderoso y empático. Y conectó con el público que llenaba hasta los topes el Puma Lab y mucho de él coreaba canciones ya conocidas, como ‘Distintos’ o ‘Invéntame Un Final’. Tanto al teclado pero, aún más cuando toma el arcordeón Jeca, el sonido del grupo adquiere unos matices cercanos al folclor pero nunca renunciando a la raíz fuertemente pop.

La sensación de estar justo un momento antes de que un grupo explote a nivel comercial era fácilmente detectable. Ese intangible que uno podía sentir en los conciertos previos al despegue de Javiera Mena o La Casa Azul, sabiendo que tenían todo en sus manos para pasar al siguiente nivel. O con Dënver, a cuyo espacio natural parece que podrían aspirar, dado el voluntario giro musical que ha dado el dúo sanfelipino, para explorar otras músicas mucho menos inmediatas. Pero esos son futuribles. El presente (y ese mismo futuro) se presenta hoy para Prehistöricos más brillante que nunca.

Y corriendo a hacer la eterna fila para entrar a la sala A2, nos preparábamos para ver una de las dos presentaciones que ofreció Jorge González. Para ambas, la densidad de personas esperando ver este show era totalmente coherente con el tono de lo que se pudo presenciar. Comenzó con una guitarra, solo en el escenario, para luego acompañarse con Gonzalo Yáñez, Jorge del Campo y Pedropiedra.

Foto * Javiera Tapia
Foto * Javiera Tapia

“Esta canción es para una amiga que perdió su guagüita a los 8 meses y yo estaba lejos. Así que en vez de llamarla, le hice una canción”, fue la introducción de ‘Fran’, una de las canciones con las que abrió la segunda presentación y que marcó el tono de una sesión íntima. Este tipo de sesiones son las que demuestran la importancia como letrista que tiene Jorge González. Más allá de las antiguas glorias que cimentaron el camino del nuevo pop chileno, el cantante demuestra que puede seguir creando imaginarios desde un sitial diferente, pero igual de mordaz y, además, dándose lujos como la brillante versión de ‘Father Figure’ de George Michael. Y sí, brillante, no como un adjetivo antojadizo. Brillante es cuando un músico es capaz de hacerte pensar que esa canción podría haber sido compuesta por él cuando la muestra en vivo. Al igual que con Congelador: punto para los consagrados.

A la misma hora y acumulando retrasos, salieron los antes citados Dënver. El dúo (quinteto en directo) está a punto de embarcarse durante todo el mes de marzo en una intensa gira por Colombia, México y co parada en el SXSW de Austin. Más fechas a sumar a su ya larga lista de citas internacionales, presentando un disco que ha supuesto en una parte de sus fans una cierta decepción, por haber mirado más hacia unos territorios no tan complacientes (la música disco con aroma soul, las producciones a lo Jeff Lyne, incluso un cierto aire soft-rock) clavó en poco más de 40 minutos una actuación soñada para sus seguidores.

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Foto * Carlos Juica

Dado el formato y la duración del concierto, dejaron fuera del repertorio muchos medios tiempos y lo llenaron de canciones directas como ‘Lo que quieras’, ‘Diane Keaton’ o ‘Miedo a Toparme Contigo’, única concesión al debut del grupo. Mariana, por momentos liberada del teclado, se sentía muy cómoda en el papel de voz principal en los temas que le correspondían y Milton (con un sorprendente look de rubio platino), ha dejado (muy) atrás aquella impresión de cierta incomodidad sobre el escenario que un día tuvo y pudimos verlo vestido con ropa que parece sacada de un vídeo de los Bee Gees.

Es imposible que no salieran triunfadores con un repertorio que incluye hits del calibre de ‘Olas Gigantes’, con coreografía de la pareja (artística) incluida o del adictivo single ‘Revista de Gimnasia’. Para cumplir con una cuota de cobres que casi todos los músicos hicieron, aportaron una versión de Juan Gabriel de ‘Pero Qué Necesidad’.

Las actuaciones en las salas cerradas terminaban con la aparición de unos clásicos del rock chileno: los Electrodomésticos de Carlos Cabezas y Silvio Paredes. Lleno de oscuridad, no sólo en la sala sino también en lo musical, asistimos a la mayor descarga de electricidad de toda la jornada, que dejaba un poco en evidencia la falta de sangre de algunas otras propuestas de músicos con la mitad de edad que ellos.

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Foto * Claudia Valenzuela

Abrieron el concierto con la intensa ‘Se Caiga el Cielo’, la que inicia también el disco de su regreso de 2013 de igual título, con Silvio Paredes tocando el Chapman Stick (lo haría en otras canciones alternando su uso con el del habitual bajo). Dejando de lado su lado más experimental y rozando el industrial, por momentos podía recordar a N.I.N. o a la banda española Lagartija Nick, debido al curioso parecido en la voz profunda y cavernosa de ambos vocalistas y en su gusto por los sonidos endurecidos y oscuros.

El concierto fue una descarga de adrenalina para un público que mezclaba la gente de mayor edad, pero también nuevas generaciones, que han ido recuperando un legado inmenso en la historia de la música chilena. Estuvimos frente a grandes temas como ‘En tu Mirar’, muy celebrada por el público y canciones recientes como ‘Corazón’, el triunfo fue merecido y absoluto. No se puede evitar  una mención a la extraordinaria labor de Edita Rojas en la batería, que servía de columna vertebral a todo el repertorio. Apostando a una presentación poco comunicativa y nada acomodada, hubo amago de rebelión cuando cortaron (ya iba con retraso su presentación) y no salieron a tocar más canciones. Una victoria en toda regla y unos conciertos a no perderse cuando haya la oportunidad.

Ya anochecía y el público en pantalones cortos y vestidos comenzaba a sufrir un poco más con el viento en el Zócalo. Juana Molina sirvió como el mejor plan para olvidar el frío. Aunque muchos debieron pensar que las capas hechas a punta de pedales, tan usadas en sus composiciones podían perderse al aire libre, la argentina demostró lo contrario. En menos de una hora llenó el patio del GAM de detalles con la misma lógica que en sus discos, especialmente, Wed 21, su última entrega: siempre menos es más. Deconstruir lo que oyes, al mismo tiempo en que te dan ganas de bailar, habla de una composición ingeniosa, habla de una Juana potente. Quienes no la conocían, terminaron pidiendo que tocara más, aunque la cortaran para dar paso al último show de la noche: Astro.

Foto * Javiera Tapia
Foto * Javiera Tapia

“Hace un mes y tres semanas que no ensayamos”, dice Nusser a modo de presentación. Esperando que no se les note, en apenas las cinco canciones que alcanzaron a tocar debido al atraso del escenario durante toda la jornada, sí se les notó. Por una parte, hubo problemas técnicos que hicieron la presentación entrecortada y, por la suma de todo lo anterior, también bastante desprolijo. A medida que sonaban los singles, el público buscaba los coros para moverse un poco y cantar, pero luego de ver conciertos impecables durante el día, la sensación de que este show cerrara la jornada era un poco triste. Tocaron apurados y confundidos. Qué lamentable fue ver esta sesión, con ese parche antes de la herida de “falta de ensayos”, porque dejando de lado los problemas de sonido, terminaba siendo una falta de respeto, tanto con la organización como con el público ¿Cerrar un festival sin ensayar? Perfecto.

Foto * Claudia Valenzuela
Foto * Claudia Valenzuela

En resumen, la versión 2014 de Neutral tuvo momentos increíbles: un Mini Neutral que mejora con el tiempo, la oportunidad de ver a Prehistöricos y tener la sensación de que están a punto de crecer de manera importante y, quizás, lo más bonito, confirmar a consagrados presentando proyectos nuevos de calidad. Si alguien llega a pensar que esto es un estancamiento, nosotros queremos decirles que es lo contrario: aquellos que pusieron los cimientos de la nueva música en Chile siguen sonando frescos, a su manera, con mesura y tranco firme. Esta dirección sólo puede aportar más movilidad y colores al simbiótico espectro local.

Texto:
Javiera Tapia
Daniel Hernández
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